lunes, 6 de mayo de 2013

TEJER UN CINTURÓN DE OFRENDA MENSTRUAL
Texto de Marianna de Arboleda de Gaia escrito en 2007.

Tejer es una actividad creativa que puede conducirnos a un estado de meditación y trance que nuestras antepasadas conocían muy bien. Tejer un cinturón de ofrenda menstrual es una buena manera de renovar los vínculos con nuestra esencia femenina y con la Tierra.

Si tejemos nuestro cinturón con el propósito de abrirnos a la sabiduría del ciclo menstrual experimentaremos cambios en la percepción de nuestro cuerpo femenino. Sentiremos renacer en nuestras células un sano orgullo biológico que limpia las ideas de suciedad y pecado que el patriarcado infiltró en nuestro inconsciente.

El cinturón nos ayuda a entender que nuestra sangre es bella y que -si bien es un misterio que necesita ser respetado como tal y, por lo tanto, pertenece a la intimidad del pueblo de las mujeres- no hay nada de lo cual avergonzarnos por sangrar ni es necesario ocultar que estamos menstruando.

Hay tantos cinturones menstruales como mujeres que los llevan, no existe un único modelo ni es necesario ser una tejedora experimentada para realizarlo. Para realizarlo necesitamos una lana o hilo de algodón rojo o granate lo suficientemente grueso como para tejer. Los he visto hacer tejidos, en macramé, trenzados o realizados con nudos o trenzas que luego se cosen entre sí. Hasta una cadeneta o tres simples hilos –uno por cada rostro visible de la luna–, con trece nudos –uno por cada luna del año–, pueden constituir un hermoso cinturón menstrual.

Una vez lo hayas tejido cósele adornos que refuercen la sanación de lo femenino en tí. Incluso puedes atarle distintos objetos según la época del año: flores en primavera, frutos en verano, ataditos de semillas en otoño o pequeñas piñas en invierno.

El hilo rojo o granate representa el vínculo entre la sangre y la vida; y la forma circular propia de todo cinturón es símbolo de la alianza de todas las mujeres. Al rodear tu vientre, el cinturón potencia y protege tu centro energético primordial: el poderoso Hara o Tan Tien del que hablan las tradiciones orientales, el lugar donde las mujeres tenemos el útero y sustentamos la vida de los bebés.

Si ya no tienes tu menstruación o has sufrido la extirpación de tu útero u ovarios, tejer tu cinturón menstrual es una buena oportunidad de reactivar la energía ovárica y uterina primigenia, que permanece viva en tu memoria celular. Mientras lo haces puedes imaginar que un nuevo útero de luz renace en tí sanando tus heridas y rejuveneciendo tu cuerpo.

En mis ceremonias de la Sangre de Vida tejemos nuestros cinturones reunidas en círculo de mujeres. Es muy especial la energía que se genera cuando un grupo de mujeres tejen juntas, mientras cada una comparte con el círculo el relato de su propia historia menstrual. Hace ya muchos años que realizamos esta práctica y siempre ha sido un espacio sanador e inspirador.

Luego, juntas, ofrendamos la sangre a la Tierra. Es una manera hermosa de compensar nuestras relaciones con la Madre Naturaleza. Ella nos da todo lo que necesitamos para construir nuestras casas y tejer nuestras ropas. También nos ofrece todos los alimentos que nos nutren y las medicinas que sanan cuerpo y alma. Estos dones tienen que ser compensados para que las relaciones estén en equilibrio. Así nosotras agradecemos a la Tierra honrándola con nuestra sangre, que es sangre de vida, de paz y de salud. De esta manera las mujeres núbiles hacen el pago a la Tierra en nombre de toda la familia humana.

Una vez hayas tejido tu cinturón espera tu próxima “sangre lunar” y conságralo y bendícelo ungiéndolo con tu fluido para que se impregne con la sabiduría de tu sangre. Es bueno que para hacerlo te dediques un día en soledad y retiro que permita a tu naturaleza femenina instintiva el tiempo y el espacio necesarios para manifestarse.

Estas actividades, abonadas por tu propósito, convierten cada cinturón de ofrenda menstrual en un “objeto de poder” que canaliza la fuerza femenina de paz y amor. Es un elemento distintivo de las mujeres núbiles para vestir cada vez que participen en las fiestas de la Tierra o la Tribu. También cuando necesiten recuperar su poder en momentos de desconcierto o deseen invocar su fuerza femenina para transformar el mundo en una Tierra en Paz.

PRÓXIMA OFRENDA DE NUESTRA SANGRE A LA TIERRA: http://ofrendadelasangrealatierra.blogspot.com.es/

martes, 2 de abril de 2013

MUJERES:¿HUELGA DE CUIDADOS?
29 de MARZO de 2012 - HUELGA GENERAL EN EL ESTADO ESPAÑOL
Hoy me ha llegado un mail con perspectiva de género en el cual se me pide que mañana, en tanto mujer, haga “huelga de cuidados” en mi hogar.
¿Qué me estáis pidiendo, amigas? ¿Que mañana, no lave ni le cambie el pañal sucio a mi madre, que es una anciana de 88 años que no puede auto higienizarse? ¿Me estáis pidiendo que no le dé de comer a quien hubiera enfermado en mi casa? ¿Nos pedís que no cojamos en brazos a nuestras criaturas cuando lloren, que no les limpiemos los mocos y que no cuidemos que no se caigan y se hagan daño? Porque, señoras, eso es lo que significa proponernos una “huelga de cuidados”.
Como abuela que soy, hace ya muchos años que comprendí que las faenas domésticas y los cuidados familiares SON UN TRABAJO, y que el estado tiene (debería tener) la obligación de remunerar esta faena gratuita que sigue cayendo mayoritariamente sobre hombros femeninos.
Sé que es una injusticia inconmensurable que las mujeres amas de casa no puedan jubilarse, luego de tantos años de trabajo no reconocido por el estado y muchas veces por las mismas familias. Me rebelo una y otra vez cuando pienso en la indigna situación de nuestras ancianas viudas que, por haber sido amas de casa toda la vida, sólo cobran una miseria pensión al morir sus maridos.
Somos mayoría las mujeres que cuidamos a las crías y a la gente anciana o enferma de la familia, así como a las plantas y animales domésticos de la casa. Esta realidad cae por su propio peso y también debería ser compensada adecuadamente por el Estado. No es nuestra obligación por ser mujeres, pero lo hacemos igualmente porque, si no lo hacemos nosotras, no lo hace nadie.
Pero que nadie me pida, en nombre de la igualdad de derechos de la mujer por la que llevo trabajando toda la vida, que haga huelga de cuidados y deje en el abandono a mis personas amadas más débiles que, por tener pocos o demasiados años o por estar enfermas no pueden auto sustentarse.
Admiro al pueblo de las mujeres, entre otras cosas, porque no abandonan nunca a sus personas amadas. Porque como Deméter, nunca cesan de buscar a sus parientes cuando han desaparecido. Porque, además de todo lo que hacen en casa y en el trabajo, dedican sus vidas a trabajar para la construcción de un mundo mejor, donde la igualdad sea norma. Porque saben ser abnegadas cuando es necesario, sin que eso signifique que sean esclavas o ignoren la injusticia que conlleva que su trabajo no sea reconocido y compensado.
La abnegación (sacrificio o renuncia voluntaria a deseos o intereses a favor del prójimo) es un valor que ha sido devaluado y desprestigiado, en este presente donde el individualismo es rey y es ley. Sin embargo forma parte de esas cualidades que hemos de volver a cultivar para vivir de un modo en que los valores comunitarios restauren nuestras relaciones humanas y con la Tierra. Valores que forman parte de la manera femenina de ver la vida (Claro que el término "femenino" también es una palabra devaluada hoy en muchos sectores del movimiento feminista, pero esto es otro tema).
Yo mañana haré huelga, porque creo que todo lo que está sucediendo es una burla más del liberalismo patriarcal, y quiero que quede claro que no apoyo esta realidad, aunque el mundo que estamos perdiendo no sea precisamente la sociedad que sueño e intento construir día a día.
Pero aún en huelga, seguiré cuidando de la Tierra y de la gente débil de mi pequeña tribu mañana y siempre, sin cesar de trabajar al mismo tiempo por un cambio de consciencias que nos conduzca a una sociedad solidaria, donde la vida sea más importante que el dinero; y nuestros vínculos con la gente, los seres sintientes y la Tierra, lo más importante.
Por todas nuestras relaciones - Por las 7 próximas generaciones
Marianna, Arboleda de Gaia

lunes, 1 de abril de 2013


ENTREVISTA EN EL PROGRAMA "EL BOSQUE HABITADO" de Radio3

HAZ CLIC EN EL LINK PARA ESCUCHARLA:

jueves, 21 de febrero de 2013


“La Luna nos conecta con nuestra naturaleza cíclica”
Entrevista con Marianna, fundadora de Arboleda de Gaia
Por Rafa Palacios. Entrevista del año 2006, que en 2013 aún guarda actualidad.

Recién llegada de Glastonbury, tierra de antiguas sacerdotisas, entrevistamos a la fundadora de la "Arboleda de las hijas de Gaia", hermandad femenina precursora en España del "retorno de la Diosa" y de la recuperación del legado de María Magdalena. Militante revolucionaria en su juventud argentina Marianna, que llegó a España en los setenta como exiliada política, se formó y trabajó a la vez en el mundo del diseño y del crecimiento personal. Poco a poco su apertura al feminismo y al mundo espiritual la llevó a contactar con la feminidad sagrada. Sus secretas ceremonias, cerradas a la mirada de hombres, están atrayendo a decenas de mujeres que dicen vivir en ellas una gran transformación.

¿De qué fuentes bebe la "Arboleda de Gaia"?
Nosotras reconocemos a la Diosa tal y como la adoraban todos los grupos étnicos del mundo, incluido el Occidente cristiano: la Diosa de los Mil Nombres, representante de la vida de la tierra, la Gran Diosa de las luces y de las sombras, aquella que es visible e invisible en la naturaleza: nuestra amada Gaia. En ese camino estamos actualizando nuestros linajes de amazonas, de meigas, de sacerdotisas, de Damas de las Cortes de Amor e incluso de monjas (pues también en ellas puede encontrarse un legado espiritual de libertad respecto a los mandatos de la sociedad patriarcal). Y lo estamos actualizando desde el tercer milenio porque ese es nuestro derecho de nacimiento: disponer de toda la sabiduría ancestral y también de los logros actuales, como la informática y los anticonceptivos, por ejemplo.

¿En qué consiste la magia en el siglo XXI?
Para nosotras magia es ser capaz de transformarse a una misma en un nivel profundo y radical para luego transformar toda la sociedad. Esa es la magia que nos interesa activar y, aunque parezca mentira, es bastante más difícil que hacer llover.

¿Dónde aparece el hombre en todos estos rituales?
El hombre camina a nuestro lado, pero para poder realizar nuestro servicio es preciso que las mujeres tengamos espacios donde cultivar lo femenino en la intimidad de un círculo de mujeres. Por un lado porque para trabajar nuestras heridas necesitamos la confianza que nos brinda estar sólo entre mujeres, y también porque cuando el hombre aparece pueden activarse máscaras y rivalidades que entorpecen nuestro objetivo. El primer paso para una relación armónica con el hombre es lograr que cada mujer se ame a sí misma profundamente, sólo entonces esa mujer podrá amar a un hombre, o a cualquier otro ser. En nuestros trabajos decimos que nos "enamorarnos" las unas de las otras, lo cual no significa necesariamente que seamos lesbianas, sino que aprendemos a amarnos a nosotras mismas a través del amor a nuestras hermanas. Ese es el resultado de trabajar con el círculo de espejos, donde la otra es un reflejo de la una, y en las demás vemos claramente reflejados no sólo nuestros defectos, sino también nuestras maravillas.

¿En qué consisten los actos que realizáis?
Son ceremonias de paso, pero intentar explicarlas con palabras es una tarea vana que destrozaría su esencia. Nosotras decimos que trabajamos con la "Creación de Belleza". Un acto de belleza es un acto trascendente que, al contemplarlo, te transforma. Nosotras creamos portales dimensionales de belleza que nos dan un trabajo impresionante, porque implican mover una gran cantidad de material y de gente para poder realizarlos. Luego contemplamos esas imágenes y allí aparecen las diosas que habitan en la esencia de cada mujer normal. A eso le llamamos "Mirada-Visión" (como dice mi hermana Teresa Olivella), plasmar la diosa que está en tu interior, porque si no eres capaz de reconocerla en ti ¿cómo vas a experimentarla en el mundo? Luego cada mujer puede llevarse esa imagen a su casa y ponerla en su altar, un altar en el que ella es su propia diosa.

¿¿...Un altar de una misma??
Atreverte a poner en tu altar tu propia foto es un acto de osadía enorme, sobre todo porque para ser capaz de hacerlo hay que vencer la voz del ego que te dice que eres ridícula o estás loca. Pero cuando tú, en medio de un trabajo ceremonial, con tu "mirada-visión" eres capaz de ver la belleza trascendente en TODAS tus hermanas, tanto en aquella que la sociedad llamaría fea, o gorda, o vieja, como en ti misma... ¡Entiendes que todas pueden ser hermosas cuando se honran a sí mismas... y que tú no eres una excepción! ¡Y eso es revolucionario, porque cuando has visto ya no hay vuelta atrás!

¿Qué cuentan las mujeres después de pasar por estas experiencias?
Hablan de la maravilla de haber descubierto lo que es ser mujer, de haber entendido que nacer mujer significa ser guardiana de la vida. Hablan del impacto de experimentar la fuerza y la enseñanza de la hermandad entre las mujeres. Cuando nosotras nos reunimos ceremonialmente, el espíritu que encarnamos (aún sin buscarlo) es el de la tribu arcana de las mujeres. Una tribu muy antigua en la cual los hombres no estaban porque se hallaban fuera cazando, y el espacio interno nos pertenecía por completo. Nosotras cantamos todo el tiempo, tenemos nuestras bailarinas que danzan a la Diosa, nuestras poetisas, nuestras artistas de todo tipo que se manifiestan en el círculo de los espejos de la belleza. Yo le llamo el "harén de la Gran Madre", no pertenece a ningún hombre, sólo a la Diosa... y a todas sus hijas.

¿Cómo se llega a la Arboleda?
La Arboleda reúne un grupo de círculos abiertos que celebran las 13 lunas nuevas del año en varios lugares de Iberia y participar en ellos es una manera de conocernos. También tenemos un blog donde hay muchísima información para que sirva de inspiración y material de debate a todos los círculos de mujeres. Realizamos un par de veces al año laberintos con más de 500 velas que se recorren en meditación y también son una herramienta de contemplación. Todo nuestro trabajo es sin fines de lucro y esa es una de las esencias de Arboleda de Gaia. Para poder integrarse en Arboleda de Gaia es necesario que te presente una mujer que ya sea miembro de la sororidad y participar de la Ceremonia de Presentación de Mujeres de Candelaria, que se celebra una vez cada dos años. O participar de alguna ofrendan de la sangre menstrual a la tierra o de los ritos de paso de menopausia. Es fundamental sanar la relación con nuestra sangre menstrual que ha sido uno de los estigmas más grandes de la cultura patriarcal: mancharte con tu menstruación y que alguien te vea es una de las vergüenzas más grande que las mujeres pueden sufrir, porque mostrar esa sangre es tabú.

¿Aún no se ha cerrado esa herida?
Esa herida aún está abierta, y quizás en España más que en ningún otro lugar dado el peso enorme que ha tenido aquí la iglesia católica. Para la iglesia, la menstruación es el resultado del pecado original que nos hizo perder el paraíso, cuando lo cierto es que esa sangre es sagrada: es la única sangre del cuerpo humano que brota sin herida ni violencia, porque es sangre de vida.

¿Qué te parece todo este movimiento actual alrededor de la figura de Maria Magdalena y el retorno de la diosa?
Yo creo que forma parte de un cambio de conciencia generalizado que nos lleva hacia una espiritualidad no religiosa. Todos y todas tenemos una sed que no se sosiega con nada que pueda comprarse o venderse, porque necesita beber de fuentes simbólicas y mitológicas. Podemos practicar el budismo o el taoísmo, podemos incluso ser agnósticas o ateas, pero si hemos nacido y vivido en este país nuestro legado mitológico es cristiano y es un legado riquísimo del que no es necesario renegar. Para ello es imprescindible diferenciar tradición de religión y reivindicar que hay una espiritualidad cristiana, con un rico bagaje de símbolos y leyendas, no es propiedad exclusiva de la iglesia católica, sino de todo Occidente. No puede ser que estemos abiertos a cualquier tradición exótica, pero rechacemos la que hemos recibido de nuestras ancestras directas, como herencia natural. María Magdalena fue llamada Apóstola de Apóstoles y encabezó la oculta Iglesia del Amor, que defendía la revelación directa del espíritu sin necesidad de intermediarios. A la vez ella es la clave secreta de lo femenino en la tradición cristiana, una clave que, aunque subterránea y oculta, ha sobrevivido con fuerza. Hoy la Diosa en gran parte del planeta se llama MARIA, y a través de sus arquetipos (Virgen Negra, Inmaculada Concepción, Virgen Niña, etc.) también podemos acceder a una espiritualidad femenina que sane nuestras relaciones con el legado espiritual de nuestras madres y abuelas, mediante prácticas populares y sencillas que nos acercan a los demás. Quiero decir que si te pones a recitar mantras tibetanos en un hospital para algún enfermo todos te van a mirar raro, pero si recitas el Avemaría, generalmente se van a sentir reconfortados.

¿Qué papel tiene la luna en vuestros rituales?
La Tierra en nuestra madre, y la tomamos como maestra que nos enseña qué es lo femenino desde una perspectiva no cultural, sino universal. La Luna, en cambio, es nuestra hermana, el espejo que nos permite comprender con facilidad nuestra propia naturaleza cíclica a través de su ciclo de 29,5 días. Cuando asumimos nuestra sincronía con la luna, entendemos la naturaleza de la realidad: todo lo que entra en el mundo de lo manifestado, se desarrolla, muere y renace en la danza eterna del ciclo Vida-Muerte-Vida. Las mujeres somos, ante todo, seres cíclicos pero el neoliberalismo patriarcal en que vivimos no puede aceptar seres cíclicos porque no son productivos. Cuando una mujer tiene su menstruación, su "luna" como nosotras decimos, lo que necesita es quedarse en la cama, no porque esté enferma sino porque es el momento de interiorizarse y soñar para nutrirse de su fuente interior; sin embargo tiene que levantarse para ir a trabajar. Eva Perón planeó una ley para que las mujeres se pudieran quedarse un día en casa cuando tuvieran su regla; yo creo que las mujeres de hoy también deberíamos reclamar ese derecho.

Entonces, ¿sois adoradoras de la luna?
No adoramos a la luna porque el nivel de conciencia del tercer milenio no es el de la prehistoria, cuando realmente creían que la Luna era una ente misterioso que habitaba el cielo. Consideramos la luna un símbolo vivo que nos permite entender y celebrar nuestra propia naturaleza cíclica. Esto pone en marcha procesos internos que transforman la visión del mundo y de la vida de toda mujer que mantenga esta práctica en círculo durante un tiempo prolongado.

¿Hacia dónde crees que puede ir la Arboleda?
Hace ya tiempo que la espiritualidad femenina tomó consistencia en el mundo anglosajón, pero aún hoy, en el año 2006, en el mundo hispano es un tema pendiente. Creo que la Arboleda tiene su papel a realizar en el mundo de habla hispana en ese sentido. Nuestras hermanas latinoamericanas están haciendo un trabajo importante rescatando del olvido las diosas anteriores a la conquista y el legado casi perdido de las machis y curanderas nativas. Pero es a nosotras a quienes corresponde desvelar y resignificar a el sagrado femenino dentro de la tradición de Iberia.

¿Cuál es tu papel dentro de la Arboleda?
La Arboleda es el fruto de una visión que cambió el rumbo de mis días, hace ya 13 años. En realidad voy viendo paso a paso hacia donde vamos y muchas veces soy yo la primera sorprendida por los resultados y los giros del camino. Por un lado es necesario que me ponga a escribir sobre nuestro trabajo, ya que eso nos permitirá llegar a más número de mujeres con el anhelo de alcanzar el famoso número crítico que transforme la conciencia de todos. Pero el mayor desafío es la práctica de nuevas maneras de trabajar juntas ejercitando una dirección no jerárquica. Nuestras ceremonias están conducidas por círculos de varias mujeres, -entre otras no quiero dejar de mencionar a mis hermanas Angels San Miguel y Pilar Vergés,- así ofrecemos a las participantes varios arquetipos con los que pueden resonar y la certeza de que hay muchos caminos que conducen a la realización de una misma. El desafío es ser flexibles e innovadoras, seguir experimentando nuevas formas en el camino ceremonial que hemos elegido como método de trabajo, y a la vez ofrecer un trabajo serio y comprometido que nazca del corazón.

Y finalmente ¿Cómo se puede contactar con la Arboleda?
Es muy sencillo, enviando un correo electrónico a: arboledasecretaria3@yahoo.es.

Entrevista de Rafa Palacios, Junio de 2006.

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jueves, 8 de marzo de 2012

8 de Marzo 2012: Día Internacional de la Mujer


La primera dominación de un ser humano que se estableció en el planeta fue la de las mujeres, y esta no fue la respuesta natural a los supuestos abusos de un matriarcado que hoy está demostrado que nunca existió, sino el origen de los sistemas de dominación que luego se han extendido a otros seres, razas, clases sociales, naciones... hasta llegar a la misma madre Tierra.

Milenios mas tarde, en este tan mentado 2012, seguimos sin habitar un mundo igualitario, y violencia y desigualdad aún planean sobre el pueblo de las mujeres.

Es imprescindible que el mundo espiritual aborde de una vez y seriamente una reflexión de género y la incluya en sus trabajos para que la necesaria transformación de las consciencias se manifieste. Mientras eso no se realice seguiremos perpetuando paradigmas caducos que no se corresponden con lo que los nuevos tiempos nos reclaman.

Hoy, 8 de marzo de 2012, volvemos a levantar nuestras acciones y plegarias por la sanación del femenino planetario, manifiesto en la vida de cada mujer. Porque es lo mejor que podemos hacer por las 7 próximas generaciones.

Por todas nuestras relaciones
Marianna, Arboleda de Gaia

viernes, 24 de febrero de 2012

La plegaria del Fuego de las Mujeres


Este es el fuego de las mujeres.
El fuego que ilumina y ahuyenta las tinieblas de la noche y sus peligros.
El fuego que calienta a nuestro pueblo y siempre ofrece su lumbre como abrigo.
El fuego que cocina provisión infinita de alimento para todos los seres.
Este es el fuego que dio origen a la palabra hogar.

Este es el fuego femenino, hijo de la Madera y nieto de los Bosques.
Fuego de la transmutación, que todo lo transforma.

Sus llamas son la cabellera de Brigid derrotando los miedos con el poder de su flecha flamígera.
Su luz es la presencia de La Candelaria derramando esperanza.
Su fuego es la hoz radiante de Mari cortando de raíz la ignorancia que sustenta las guerras.
Este fuego protege de la destrucción del fuego y sus peligros.
Este fuego es la madre de los fuegos de la rueda del año.

Este es el fuego de las mujeres.
El fuego donde estamos velando por los niños y niñas de los tiempos futuros.
La llama de la bendición de todas las mujeres que está abrazando al mundo,
llevando amor y sanación a los seres dolientes y enfermos.

Esta hoguera es la alquimia sagrada femenina iluminando a la familia humana,
sanando para siempre las visiones erróneas,
realizando espontáneamente y sin esfuerzo todos los buenos propósitos.

Este es el fuego donde oramos por los hombres,
la otra mitad de nuestra familia, carne de nuestra carne y luz de nuestros ojos,
para que ellos manifiesten unidos la hermosa nobleza masculina
protegiendo y honrando a la familia humana y a la Tierra.

Este es el fuego de las mujeres, el fuego de la Vieja Madre Europa.
La hoguera donde quemaron a nuestras yayas viejas y a los abuelos que las acompañaban.
En sus lenguas nos hablan las voces ancestrales.
Por el bien de los seres ofrendamos sus muertes, así como ofrendamos
la vida renovada que nace en cada Candelaria.

Que su calor sustente la vida de la Tribu,
que su poder restaure la salud de la Tierra.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Sororidad: la hermandad de las mujeres


Las mujeres que estamos trabajando en círculos de mujeres vamos redescubriendo paso a paso la profunda dimensión de la hermandad existente entre nosotras. Hay una palabra fuera de uso que define estos vínculos específicamente femeninos de hermandad: es la palabra sororidad.

Sororidad viene de sor, que quiere decir hermana o seora (señora). Sororidad es, por tanto hermandad femenina, a diferencia del término fraternidad, que al venir de frater, hermano, da nombre a la hermandad de los hombres.

¿Cómo es la sororidad? El termino nos suena extraño porque hace tanto tiempo que dejó de usarse que desapareció del imaginario humano del siglo XXI. La hermandad femenina aparentemente desapareció con el patriarcado, que dice que las mujeres somos enemigas las unas de las otras y que la envidia y los celos dominan nuestras relaciones.

Uno de los primeros pasos de la transformación de la cultura humana en una cultura patriarcal, fue separar a las mujeres. Con el matrimonio monógamo cada mujer quedó aislada del resto. Así se quebró la unión de las humanas que juntas parían, alimentaban y criaban a sus bebés, en las épocas en que la humanidad sólo tenía madres y los niños eran polipatores, es decir hijos con muchos padres.

Sabemos que la bipedestación, -y el consiguiente estrechamiento del canal pélvico unido al crecimiento craneal propio de nuestra especie-, obligó a las hembras humanas a necesitar ayuda durante el parto haciendo del mismo un acto social. Ya no podíamos parir solas como las otras primates, nosotras tuvimos que aprender a auxiliarnos las unas a las otras para no perder nuestra vida o la de nuestras crías en el parto.

Sabemos que en algún momento remoto nuestras tatara ancestras se desligaron juntas del influjo solar del estro, para alinearse con la energía lunar de la menstruación. Y también sabemos que sus cuerpos generaron una sinergía capaz de crear la menopausia, fenómeno único entre las hembras mamíferas –y ya sí exclusivamente humano-; que posibilitó que nuestras crías prosperaran mejor al disponer de más de una mujer para cada cachorro.

Sea como fuere que ocurrieran esas proezas biológicas, la sinergía femenina de nuestras ancestras benefició a la familia humana posibilitando que nuestra especie prosperara a pesar de la extrema fragilidad de nuestras crías, que completan su desarrollo neurológico fuera del útero en la llamada exterogestación.

Hoy la ciencia nos ha demostrado que cuando las mujeres estamos juntas segregamos oxitocina y otros fluidos hormonales de placer, relajación y bienestar. Algunos llaman a la oxitocina “la molécula del amor” porque favorece la empatía y las relaciones sociales potenciando la confianza y la generosidad entre las personas y reforzando los vínculos. Además la oxitocina es la hormona maternal por excelencia, que favorece las contracciones del útero durante el orgasmo y el parto si la mujer es dejada en paz y puede abandonarse a su propia naturaleza instintiva. Cuando las mujeres estamos juntas segregamos oxitocina y eso nos ayuda a parir con facilidad y placer, al tiempo que asegura que la leche fluya a nuestros pechos.

Estos datos nos habla de cómo son y a qué contribuyen los vínculos de hermandad de las mujeres, y puede comenzar a llenar de nuevos contenidos el concepto de sororidad.

En los albores de la humanidad los estrechos vínculos que las mujeres generamos entre nosotras contribuyeron a sustentar la vida. Fue entonces cuando se gestó la sororidad entre nosotras. Una hermandad que imagino forjada en un crisol de intimidad donde vida, muerte y sangre forman un todo indisoluble y cotidiano, que constituyen los misterios de la menstruación, el parto y la menopausia.
En esta historia ancestral femenina brilla un hilo conductor que guía nuestros vínculos sororales. Ese hilo es un propósito, un norte, un empeño común: lograr que la vida pudiera perpetuarse, que nuestros hijos e hijas pudieran vivir, y nuestros nietos continuar viviendo... Desde el principio velábamos las mujeres por las generaciones futuras, empeñadas hasta en nuestra biología para sustentar ese intento.
En el presente, los espacios en que las mujeres nos reunimos, sean círculos, sororidades o asociaciones, nos ofrecen una nueva oportunidad para seguir contribuyendo con la familia humana, a la vez que sanamos nuestras heridas y segregamos hormonas de bienestar que activan en nosotras la empatía, esa gran virtud que consiste en la capacidad de ponerse en el lugar del otro.

Las relaciones entre las mujeres debe ser cultivadas con paciencia, como un jardín que necesita de cuidados. Sabemos que el hecho de ser mujer no nos libra de actitudes erróneas, ya que todas somos hijas de la jerarquía patriarcal. Cada una debe acechar en sí misma los momentos en que las tendencias patriarcales que hemos internalizado aparecen y nos desvían de nuestros objetivos.

También es importante recordar que construir sororidad no significa alejarse del pueblo de los hombres. Hombres y mujeres constituímos la familia humana y, como dice la Abuela Agnes Baker-Pilgrim, “Estamos todos juntos en esta canoa agujereada, o nos salvamos juntos o juntos nos hundimos”. Crear sororidad es sustentar un espacio donde podamos aprender a ser mujer entre mujeres. En paralelo con nuestro cometido muchos hombres participan de círculos masculinos donde van construyendo una nueva masculinidad. Y también hay círculos mixtos donde hombres y mujeres podemos compartir y crecer juntos.

Los círculos de mujeres ofrecen un espacio de trabajo para reconstruir esa sororidad olvidada. Una sororidad que contribuya a cambiar la manera de relacionarnos y se expanda como modelo para construir un mundo solidario y armónico con la naturaleza. Una sororidad que restaure, entre nosotras y en todo el planeta, valores relacionados con el cuidado, el amor incondicional, la aceptación de la diversidad, y el beneficio de todos los seres sintientes y de la Madre Tierra

Por todas nuestras relaciones
Por las siete próximas generaciones
Marianna

sábado, 2 de abril de 2011

Campaña de ayuda al Consejo Internacional de las 13 Abuelas Indígenas


¡Ayudemos a las 13 Abuelas 
en su trabajo de sanación planetaria!

A todas las Guardianas de la Vida, a todos los Guerreros de la Paz:

Cuando el Consejo Internacional de las 13 Abuelas Indígenas se fundó, las 13 Abuelas acordaron 
recorrer sus comunidades de orígen, repartidas por los 5 continentes, para orar por el despertar 
de la humanidad y por la Madre Tierra.

En Octubre pasado visitaron Japón, comunidad de origen de la Abuela Clara Shinobu Iura. Durante 
su estancia en Japón, fuertísimas tormentas las obligaron a cambiar todos los planes. Estas 
perturbaciones del agua fueron interpretadas por las Abuelas como una advertencia de la gravedad 
de los tiempos que se avecinan en los cuales un gran cambio debe gestarse en la humanidad, 
como nos relató la abuela Clara en su carta de Octubre pasado de la que aquí cito un párrafo:

"No hay coincidencias en el mundo. Precisamente ahora que estamos en Japón, llega la treceava 
tormenta de la temporada, anunciando nuestra presencia y manifestando nuestra visión. De esta
manera recibimos otra advertencia, dentro de todas las advertencias anteriores: ¡Es hora de 
que la gente de la tierra despierte y elevemos nuestra conciencia a la verdad de todos los espíritus 
que reinan sobre nosotros! Este es un momento de gran transformación en que todos los hombres 
y mujeres deben unirse para rescatar al planeta. Es necesario arremangarse para trabajar unidos 
y conectar con el Gran Espíritu.

Estos desastres naturales nos ofrecen la oportunidad de practicar la compasión y la cooperación, 
así como de unirnos en oración. Hay que practicar la entrega inmediata para paliar los dolores 
del mundo."

A pesar de las dificultades externas, a pesar de las muy avanzadas edades de la mayoría de las 
Abuelas del Consejo, a pesar de la falta de recursos para completar su labor con ligereza, las 13
Abuelas no detienen su marcha para regar todo el planeta con sus oraciones, llevando con ellas
esperanza y luz a todos los pueblos que visitan.

El próximo paso será la celebración de su 9º Consejo en Alaska, tierra de la Abuela Rita Pikta 
Blumenstein, del 18 al 21 de Mayo de 2011.

Los viajes de las 13 Abuelas y sus acompañante (ya que muchas no pueden viajar solas) y de 
las personas encargadas de la traducción (en el Consejo se hablan 7 lenguas) se financian 
mediante donaciones.

En esta carta te invito a sembrar un sueño: movilizar a todas las mujeres de habla hispana, así 
como a los caballeros que caminan con nosotras a participar de una plegaria en la acción: ayudar 
a la realización del 9ª Consejo en Alaska mediante una donación.

La gaceta de Arboleda de Gaia tiene 4.231 mujeres suscritas ¿porque no nos comprometemos 
entre todas y, (como hormiguitas que juntan sus semillas; o como cuando nuestra madre sacaba 
dinero de donde no había para comprarnos zapatos), sembramos el sueño con la acción pequeña,
femenina y modesta: una donación para ayudarlas.

Sólo con que todas y todos hiciéramos una aportación, por más pequeña que fuera, podríamos 
ayudarlas a pagar los enormes gastos que cada Consejo genera. Para tener una idea del monto 
de esos gastos tenemos el ejemplo del viaje que hicieron a España que costó 160.000 € que 
logramos financiar mediante pequeñas donaciones.

Todo lo que las 13 Abuelas significan, para nosotras y para el mundo, necesita de nuestro corazón 
puesto al servicio incondicional para ayudarlas a sostener su trabajo.

Ayudarlas es para nosotras una gran oportunidad, es una manera de conocer el alcance de nuestro 
poder amoroso, es una ocasión de manifestar nuestra unión femenina en Servicio a la Tierra.
........

Hoy las 13 Abuelas aún están con nosotras. Hagamos, pues, como nuestra maestra la Magdalena, 
que rompió el frasco de ungüento puro de nardo para ungir al Cristo cuando él estaba aún a su 
lado, en vez de guardarlo para su sepultura.
Nuestro frasco de ungüento puro de nardo podría existir si cada una de nosotras hiciera una 
pequeña donación.

Sola, cada una de nosotras es poco lo que puede hacer, pero unidas tenemos fuerza y podemos
cambiar el mundo. Unidas somos legión de amor y cuidado materno.

No dejes pasar esta ocasión de ayudarlas. El momento del compromiso ha llegado, la llave está 
en tu mano. Esta campaña durará sólo durante el mes de Abril, para poder enviarles el dinero a 
Alaska los primeros días de Mayo.

Puedes hacer tu donación mediante transferencia a la cuenta de Barcelona que encontrarás más 
abajo. También puedes hacerlo a través de PayPal con tu tarjeta de crédito. Si vives en América Latina
u otro lugar del planeta tienes los códigos para hacer transferencias internacionales.

Participa aunque sea con una donación mínima, no lo dejes para después, hazlo ya mismo. 
¡TU AYUDA ES NECESARIA, AUNQUE SÓLO DONARA UN EURO CADA UNA LOGRARÍAMOS
JUNTAR 4.200 EUROS, NUESTRA FUERZA ESTÁ EN LA UNIÓN!

También te invitamos a que compartas con tu círculo esta iniciativa y que reenvíes este mensaje 
a todas aquellos hombres y mujeres que puedan vibrar con él. 
¡HAZTE EMBAJADORA DE ESTA PLEGARIA EN ACCION!
Podemos dedicar los círculos de mujeres de este mes a compartir la información sobre la existencia 
del Consejo de las Abuelas. Más abajo encontrarás más información sobre ellas. También en los 
archivos adjuntos para que puedas imprimirla y compartirla en las reuniones.

Desde ya gracias, en nombre de las 13 Abuelas y, especialmente en esta ocasión, en nombre de la Abuela
Rita Pikta Blumenstein.

Siempre al servicio de la Madre Tierra y la familia humana
Por las 7 próximas generaciones
Por todas nuestras relaciones.

Marianna
Abril 2011. Barcelona, España




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Ver las fotos del viaje a España del Consejo de las 13 Abuelas: